ENA protagonizó un rebote después de atravesar una prolongada tendencia bajista y marcar un mínimo histórico (ATL) de $0.07.
El token se disparó más de un 110% desde principios de julio hasta comienzos de septiembre.
La mayor parte de las ganancias se produjo en agosto, cuando la capitalización de mercado aumentó un 86%.
Este potente rebote estuvo impulsado por la noticia de que la Fundación Ethena pretende llevar a cabo una importante reestructuración, que incluye:
Cancelar los desbloqueos mensuales recurrentes de tokens para inversores de capital riesgo (VC). Salvo los tokens del equipo, el próximo desbloqueo tendrá lugar a principios de octubre. Los expertos en criptomonedas creen que esto podría aliviar la presión del mercado que anteriormente lastró el precio del token.
Adquirir las participaciones de inversores iniciales de la ronda semilla, como Galaxy Digital y Dragonfly Capital.
Implementar el mecanismo Fee Switch, mediante el cual el 95% de los ingresos brutos del protocolo se destinaría a recomprar tokens ENA.
Además, Ethena Labs lanzó Ethena Pay, una aplicación de pagos disponible en 48 países que permite realizar transferencias gratuitas en USD, EUR y GBP.
A pesar de encontrarse todavía en fase beta, su lanzamiento podría haber contribuido a impulsar el precio del token.
Desde un punto de vista técnico, si el token prolonga sus ganancias, el próximo objetivo de los alcistas podría ser el nivel de retroceso de Fibonacci del 23,6%, situado en $0.26.
En caso de ruptura, los alcistas podrían intentar impulsar el token de nuevo hacia $0.37, un nivel registrado en el cuarto trimestre de 2025.
La ruptura por encima de la media móvil de 200 días (200-DMA) y el cambio de pendiente del canal de regresión son factores positivos, dado que la tendencia local ha sido alcista hasta ahora.